Una Advertencia para el Mandatario recién electo.


Una vez más hemos logrado demostrar empíricamente la capacidad de la astrología tradicional para predecir con total exactitud el futuro. Lo hemos hecho públicamente muchas veces. Vaticinamos la insurrección callejera contra el actual gobierno del presidente Piñera, luego la aparición de una enfermedad broncopulmonar esparcida por aviones a nivel mundial, y seguimos con el fracaso de Trump en su intento de reelección, junto a la gigantesca polémica alrededor de la votación, entre otros eventos. Hoy vemos cumplirse el pronóstico sobre el triunfo de Boric en el balotaje por la presidencia. El mérito es, ante todo, de Dios Altísimo, que me regaló el amor por esta ciencia; y en segundo lugar es de los ilustres astrólogos que me antecedieron, de quienes heredé los secretos de este arte sagrado.


Sólo me queda desearle lo mejor al nuevo mandatario. ¿Pero qué es lo mejor? Pues es desearle cinco cualidades que debe tener todo buen gobernante: mesura, para no caer en la tentación del triunfalismo irresponsable, que conduce a los excesos y a la soberbia; prudencia, para no hacer cambios abruptos y exagerados que siempre destruyen la economía; templanza, para controlar los arrebatos a los que induce el poder y mantener la continencia frente a las emociones desbocadas; valentía, para no dejarse dominar por la mafia de los partidos ni someterse al fanatismo de los colectivos tribales que lo apoyan; y finalmente sensatez, para no perder la cordura frente a las tremendas presiones que supone una responsabilidad tan grande.


Pero al margen de aquellos deseos, debo continuar con la predicción, advirtiendo que se avecinan tiempos muy duros. El nuevo gobierno caerá en la imprudencia y la desmesura, pues la natividad del ganador es propia de quien se propasa y desequilibra. Si un hombre posee sabiduría y amor a Dios, refrena siempre los excesos de su propio carácter y, por medio de la voluntad, es capaz de oponerse a los astros en su propia vida. Si ese hombre es además el mandatario de un país, entonces su continencia podría retrotraer en alguna medida el destino que toca a la nación por medio de su gestión, en caso de que ese hado sea aciago o infausto, como es el caso. Por eso le deseo lo mejor a este inexperto joven. Y a ustedes, mis fieles amigos, cuídense tanto el alma como la billetera. Viene una época difícil.


Publicado el domingo 19 de diciembre de 2021.

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